Fabio, fabio: que grande eres. Eres un gran hombre (no se si el tercer hombre o el primero) tanto por fuera como por dentro. Tu no engañas, la falsedad paso de largo contigo. Simpático y amigable (sólo yo se lo que este concepto significa), hay una cosa especial por la que destacas con luz propia: tu culturilla general (la cual te permite no tener que sufrir esos angustiosos silencios que los demas padecemos). Por si fuera poco, uno de los valores que más llenas de contenido es el de la confianza en el prójimo. Es lo primero que das y lo último que retiras. Abraza como una cálida manta. En definitiva, no cambies tu tampoco y amigos para siempre.